Tras mucho tiempo sin actualizar el blog, hoy os dejo aquí un enlace a una presentación bastante bien hecha con fotos de una exposición que hubo en El Sario de la UPNA.
Los buenos inmigrantes sólo vienen cuando les llaman y se van cuando les dicen que se vayan. Los buenos inmigrantes viven en pisos amplios y bien ventilados con más de 20 metros cuadrados por persona y nunca dejan pernoctar en ellos a otros inmigrantes que no sean familiares en primer grado; si sus cuñados, sus primos o sus amigos tienen que dormir en la calle o hacinarse en pisos patera, qué le vamos a hacer; en todo caso, si uno quiere aspirar al título de inmigrante modelo debe denunciar a los irregulares al Ayuntamiento para que no empañen su buena imagen ni escandalicen con su promiscuidad a los vecinos nativos de su escalera. Los buenos inmigrantes nunca aspirarían a un puesto de trabajo que no hubiera sido rechazado anteriormente por trabajadores españoles. Los buenos inmigrantes aceptarán con entusiasmo los contratos, subcontratos e infracontratos basura, pero nunca trabajarán sin papeles, esos papeles que sólo les darán si han firmado un contrato de trabajo legal. Los buenos inmigrantes nunca formarían guetos en las ciudades de acogida y procurarían reinsertarse en vecindarios locales siempre que contaran con la aprobación de los miembros de la comunidad. Los buenos inmigrantes tratarían por todos los medios de integrarse, abandonando cuanto antes sus costumbres tradicionales y exóticas y absorbiendo la rica cultura del país receptor. Los buenos inmigrantes nunca montarían negocios propios para no competir con los pequeños comerciantes locales, ni locutorios que favorezcan la comunicación o el envío de remesas de dinero a sus familiares, ni tiendas de productos exóticos que les recuerden sus países de origen a los que regresarán calladamente en cuanto finalicen sus compromisos laborales. Los buenos inmigrantes nunca se reunirán en corrillos callejeros para no alarmar a sus vecinos y hacerles sentirse incómodos, saldrán a la calle de uno en uno, o de dos en dos, y sólo cuando sea imprescindible, de ahí la necesidad de que vivan en pisos espaciosos. Los buenos inmigrantes nunca tratarían de empadronarse en lugares donde no son bien recibidos, como Vic o Torrejón de Ardoz. Los buenos inmigrantes...
Nuestras calles se han llenado de personas procedentes de muchos países y han cambiado en poco tiempo nuestra realidad social. En este cuaderno, sin embargo, intentaremos ir más allá de análisis eruditos sobre economía, cultura o religión. Intentaremos hablar de inmigración desde el corazón del inmigrante, desde su experiencia, buscando describir las vivencias interiores con las cuales quiere afrontar su vida.
Este blog ha sido creado por un Grupo de Universitarios del colegio de Lourdes -Valladolid- como un medio para compartir nuestra experiencia de campo de trabajo en Algeciras, en el que conocimos de primera mano la realidad de la inmigración, en especial de las personas que cruzan el estrecho, viviendo durante unos pocos días con las personas acogidas en la parroquia del barrio de Pescadores de Algeciras.
Esperamos que sea una herramienta útil para transmitir algo de lo que allí vimos y descubrimos, y hacernos más conscientes de la realidad que nos rodea.
Sé bienvenido. Este es un lugar en el que compartir experiencias, sentimientos, música, imágenes y todo aquello que tú quieras ofrecer. Aquí siempre eres acogido. Para contactar con nosotros pincha en nuestros perfiles o deja un comentario. Gracias.